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  • moneda Rupia
  • idioma oficial Criollo francés / inglés
  • capital Port-Louis
  • huso horario UTC +04:00
  • clima Tropical
  • Ver ofertas

Conoce Mauricio a través de nuestras experiencias

Una Isla no hecha para incrédulos

Tendrás que frotarte varias veces los ojos, cuando te veas a sí mismo dentro del salvapantallas de tu ordenador. Sí, deseaste estar allí cada día, y ahora, un Lassi (bebida de yogur y hielo) te quita la sed bajo un cocotero, mientras te masajeas los pies con arena que parece nieve y te recreas en el pausado sonido de las olas. Es real.

Información general

Un valle tapizado por miles de palmeras y cañas de azúcar, protegido por la niebla y las siluetas cónicas de una sierra de montañas, dibujadas simétricas, casi a escuadra y cartabón, y coloreadas de verde esmeralda.

El reflejo sugerente y mestizo de la música Séga en los enormes faldones tradicionales de una bailarina, cuando ésta los hace danzar y girar, dentro del coro de un concierto callejero, en una noche de aloudas glacé (cócteles de agar, leche y fruta) y fiestas junto al mar.

Un parasol de paja es lo único que te rodea en una playa de ensueño, de arena finísima y blanca, aguas cristalinas de azul zafiro y un inmenso cielo diseñado sólo para soñar.

Un peregrinaje multitudinario de religiosos hinduistas, levando, entre todos, los pasos y esculturas de sus divinidades: Shiva, Brahma, Vishnu, Ganesha,… en el Festival Maha Shivaratree, repleto de energía, guirnaldas y flores.

Decenas de niños y niñas, felices, dirigiéndose sin prisa hacia sus casas, recién salidos de la escuela, invaden las calles del pueblo, y éstas, encaladas minutos antes en blanco, se tiñen de los colores vivos de sus uniformes.

¿Te imaginaste que podrías estar allí?

Tumbado en la larguísima playa de Belle Mare (nombre bien buscado), con el aroma penetrante de las plantas casuarinas que la bordean, mezclado con el de la sal, del mar azul más intenso que conociste.

En el suroeste de la Isla, explorando el Parque Nacional Black River Gorges, en busca del autóctono y legendario pájaro Dodo. No te decepciones ante el fracaso; esta especie se extinguió en el año 1660, pero hay miles de aves exóticas sobrevolando los innumerables senderos y el espectacular paisaje de esta zona.

Disfrutando del bullicio y el trasiego local del mercado más céntrico de Port-Louis, la capital del país, intentando conseguir, por el mejor precio posible, un disco del músico criollo Jean Claude-Monique, o un buen Dhal puri (lentejas en chapati, típica comida callejera).

Recorriendo la hermosa costa norte de la Isla, para, en Pamplemousses, sumergirte en los jardines botánicos de Sir Seewoosagur Ramgoolam, y quedarte atónito al descubrir los enormes nenúfares que esconden.

Volando hasta el Océano Índico, frente a las costas de Madagascar, para llegar a uno de esos paraísos que aún quedan en la Tierra.

Increíble que sea cierto, pero lo es. Ya tenéis los billetes.

El viaje de tu vida, de vuestras vidas, de tus fantasías, de sus sueños, de las guías que creíste que nunca necesitarías comprar. El de ese destino, Isla Mauricio, que, como pocos en el Mundo, te hará sentir que todo es sencillamente perfecto.

Antes de viajar

Durante la época de ciclones, de Enero a Abril, los precios de los vuelos descienden, y algunos resorts ofrecen descuentos muy interesantes. Sin embargo, todo se pone por las nubes y se masifican los alojamientos, durante las vacaciones escolares francesas, principalmente, en Navidad y Año Nuevo.

Se celebran varias fiestas hindúes, de alto interés cultural, de Octubre a Marzo. Medio millón de peregrinos acuden al lago sagrado de Grand Bassin (entre Febrero y Marzo); El Festival Holi lo llena todo de color en Marzo; El Teemeedee moviliza a los hindúes en Dic-Ene, y el Divali lo hace en Octubre.

Alquilar un coche es una muy buena manera de conocer la isla, dado que la red de carreteras es fiable; eso sí, recuerda, se conduce por la izquierda.

El país es muy seguro en su totalidad, ha recibido turismo durante décadas, y su apertura a los visitantes es absoluta.

El visado no es necesario para estancias cortas (máximo de 3 meses). Los servicios de emigración estamparán en el pasaporte del visitante la fecha de entrada, al llegar al aeropuerto.

La población es una gran mezcla de religiones y tradiciones: el 48% son hindúes, el 24% católicos, el 17% musulmanes, el 9% protestantes,… Conviven en armonía y respeto absolutos.

El buen comer en Isla Mauricio está garantizado. La fusión culinaria de todas las culturas que allí se mezclan hará que puedas encontrar preparaciones tradicionales, pero de múltiples orígenes: garbanzos, lentejas, pescados y carnes con curry (la India aparece con fuerza), unos deliciosos Boulettes (dumplings chinos al vapor), platos mediterráneos como el Rougaille (carne o pescado con tomates, cebollas, ajo,..), bistecs exquisitos de Sudáfrica, salchichas criollas con carri (salsa picante de cebolla), un pudin de Yorkshire… Infinitas opciones.

¿Una idea original a reservar para tu viaje a Mauricio? Un paseo caminando por el fondo submarino, con un sistema de respiración novedoso con el que te llegará el oxígeno desde la superficie, mientras decenas de peces te rodean bajo el agua.

Motivos para visitar Mauricio

Poder nadar con delfines a mar abierto, en la costa oeste de la isla, cerca de Tamarin, es una experiencia sin parangón.

 No dar crédito ante los enormes bancos de peces que te envolverán al hacer una inmersión en las costas de Flic en Flac, destino de submarinismo de renombre mundial. Las formaciones rocosas, sobre y bajo la superficie del agua, en la Cathédrale, son sólo el escenario en el que se despliega la inmensa vida animal subacuática de esta parte del Océano Índico.

La tranquilidad y la perfección de una postal desde la Playa de Belle Mare. Visualiza una larguísima playa de arena fina e inmaculada, en la que las olas de azul celeste te invitan al baño permanente (la temperatura es de 29ºC, fuera y dentro del agua). En este paisaje idílico estás tú.

Una bandeja de marisco y pescado como pocas habrás probado. Recién salidos del mar, y con el aderezo de salsas indias y criollas, las langostas, el pulpo (ourite), los calamares, el pescado (poisson) a la brasa, las gambas (crevettes), son un manjar que podrás disfrutar con los pies tocando la arena de la playa.

Una tortuga deja pasar el tiempo –tiene mucho-, aguardándote en la paradisíaca isla, de bosques de ébano y millares de aves, île aux Aigrettes, junto a la costa sureste (accesible en una breve travesía en barco, desde la no menos bella Playa de Pointe d´Esny).

Conocer la faceta colonial del país, en el Chateau Labourdannais, tras haber acariciado un nenúfar gigante –sin comparación alguna- en los Jardines Botánicos de Pamplemousses.

Ser invitado a una suculenta cena colectiva y tradicional, inolvidable siempre, en una table d´hôte, o disfrutar de un buen ron en los cerros y las destilerías de Chamarel. “Tapeta!” (“¡Salud!”).

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